El concepto: minimalismo con un toque artesanal.
En una boda, cada detalle suma y explica. Las invitaciones son la primera página de la narración del día, la primera sensación que reciben los invitados y, a su vez, el mapa estético que guía toda la experiencia.
Ana y Alberto llegaron a nosotros con una idea diferente: una invitación que se plegase sobre si misma creando un formato diferente. En lugar del sobre tradicional, creamos juntas un diseño asimétrico en papel artesanal, con el logo en relieve y un delicado sello con pétalos de flores preservadas.
El resultado fue una pieza única, llena de personalidad, que reflejaba a la perfección la esencia de su boda.
Teníamos claro que las invitaciones debían ser minimalistas, pero especiales, con un toque actual y moderno, por lo que decidimos optar por un modelo de formato diferente, tipo origami. Además, establecimos estos elementos clave para definir toda la papelería:

- Papel artesanal de textura marcada y bordes naturales. Para esta ocasión, elegimos papel artesanal 100% algodón en color blanco y formato origami para que la experiencia fuese original desde el primer momento.
- Monograma en relieve (blind emboss). Un sello sutil, elegante y repetible que actúa como emblema de la boda: discreto pero distintivo.
- Lacre blanco con inclusiones de pétalos secos. Un gesto artesanal que aporta singularidad a cada sobre: no todos los lacres son iguales, y las inclusiones florales hacen que cada envío sea único.
- Caligrafía a mano. Todas sus invitaciones estaban escritas a mano para potenciar ese toque artesanal que queríamos darles. Además, los nombres de los invitados también iban caligrafíados a mano en el mismo estilo.
Recibir una invitación como esta ya te adelanta que será una boda diferente, una boda cuidada al máximo detalle.



La papelería, hilo conductor de la experiencia
Esta boda nació de un guiño personal de los novios: su pasión por el motor. En la boda, se combinó con una estética mediterránea muy fresca —hidrangeas, claveles y naranjas— y el resultado fue una celebración elegante, luminosa y con mucha personalidad. Todo estaba pensado para contar esa historia desde que el invitado llegaba… hasta que encontraba su sitio.
La papelería no fue “un detalle más”: fue el mapa de la boda. Diseñamos piezas con un papel con textura, caligrafía fluida y pequeños dibujos a tinta que se repetían en invitaciones, seating y minutas. Ese lenguaje común daba coherencia visual, ayudaba a orientar a los invitados y, sobre todo, hacía que cada rincón respirara la misma estética.
Un seating que invita a disfrutarlo.
El seating plan se convirtió en un escaparate: columnas blancas de distintas alturas, jarrones de barro, montañas de hortensias y claveles en degradado coral–melón–verde, y salpicaduras de cítricos. Sobre ese paisaje, las tarjetas con bordes irregulares y circuitos dibujados a mano marcaban cada mesa. Decoración y papelería no competían: se potenciaban. El resultado fue una pieza escenográfica que todos fotografiaron.


Meseros con guiño (y conversación asegurada)
Los meseros fueron el toque más original: cada mesa llevaba el trazado de un circuito mítico (Jerez, Imola, Albert Park…). Un detalle muy “ellos” que hizo sonreír a los amigos petrolheads y que se leyó perfecto en la distancia gracias al contraste de tinta sobre fondo geométrico suave. Entre flores voluminosas y cadenas de kumquats, los meseros actuaban como pequeñas obras gráficas, añadiendo ritmo y tema de conversación.


La mesa: luz cálida y frescura cítrica
Centros generosos de hortensias, gerberas y anthurium en tonos melocotón y verde manzana se alternaban con cordones de pequeñas naranjas. Las lámparas de pantalla verde oliva aportaron una luz cálida y bajita que convirtió la mesa en un salón al aire libre. Vajilla marfil de borde ondulado y cristalería con relieve redondearon una puesta en escena amable y muy apetecible.
En la mesa incluimos unas minutas caligrafiadas a mano con una ilustración de la decoración de la mesa y unos marcasitios troquelados con diferentes ilustraciones de las principales flores de la mesa.



Wedding Planner: Bambarela
Flores: Manu Fernández Flores y Eventos