En 2026, la papelería de boda deja de estar compuesta por elementos individuales para convertirse en un lenguaje visual que lo envuelve todo: invitaciones de boda, sobres, minutas, meseros y detalles personalizados que construyen una atmósfera coherente desde el primer papel hasta el último detalle en la mesa.
En Trantán trabajamos desde hace tiempo en esta dirección, y muchas de las tendencias que marcarán 2026 ya forman parte natural de nuestros proyectos.
Materialidad y textura: la sensación del tacto
Una de las tendencias más claras para 2026 es la importancia del papel. Desde el principio, el papel refleja cómo será la boda y el estilo que predominará en la misma. Por ello, cobran importancia los papeles artesanales, con cuerpo, textura visible y bordes irregulares, que transmiten cuidado por el detalle, calidez y autenticidad.
En 2026 se veremos cómo cada vez más parejas apuestan por la búsqueda de lo táctil:
- Papeles artesanales con borde natural.
- Sellos de lacre reinterpretados, integrados con flores secas o elementos botánicos.
- Tonos suaves que refuerzan la sensación de ligereza y elegancia.
El papel deja de ser soporte y pasa a ser protagonista.

Papelería de mesa como sistema visual
En 2026 la papelería va a construir una atmósfera, desde el primer papel que reciben los invitados hasta ese marcasitio que se llevan a casa como recuerdo único.




La estética editorial será protagonista durante esta temporada. Ilustraciones botánicas delicadas, pequeños iconos ilustrados y la jerarquía tipográfica conectan cada elemento.
Todo responde a una misma lógica visual, pensada para convivir con la decoración floral, la vajilla y el entorno.
Color suave, natural y atemporal
Para aquellas parejas que buscan tonos suaves, 2026 también apuesta por colores con baja saturación y gran profundidad emocional: azules empolvados, verdes suaves, tonos cítricos diluidos, rosas apagados.

Estas gamas no imponen protagonismo: acompañan con elegancia natural, envejecen bien y permiten que todo respire en armonía. La paleta se integra con la decoración y potencia la papelería de boda como un lenguaje coherente, sereno y actual.
El color se utiliza como acompañamiento sensorial, sin ser protagonista
Formatos especiales y piezas con presencia
Otra tendencia clave es la ruptura del formato estrictamente rectangular. Aparecen piezas con arcos, esquinas redondeadas y siluetas suaves que aportan dimensión sin estridencias.






En los meseros y las minutas van a decorar las mesas por sí solos. En 2026 veremos parejas que se atreverán a jugar con las formas para conseguir un montaje con personalidad y presencia, integrando el diseño de manera natural en el entorno.
Es una evolución sutil pero muy significativa en términos de percepción estética.
Cartelería en metacrilato: ligereza y contemporaneidad
Dentro de las tendencias 2026, los carteles en metacrilato vienen pisando muy fuerte aportando ligereza visual y jugando con las luces gracias a su transparencia y reflejo.





Las parejas elegirán este formato para complementar la decoración del espacio, para personalizar cada rincón al máximo y para convertirlo en un recuerdo único que después podrán tener en casa.
El metacrilato no sustituye al papel, sino que lo complementa, ampliando el lenguaje de la papelería hacia lo espacial y arquitectónico.
Un 2026 con una tendencia clara: coherencia, decoración y perdurabilidad
En conclusión, si hay una idea transversal en la papelería de boda 2026 es esta: transmitir la personalidad de los novios y el ambiente de la boda desde el primer momento. Destacan la intención y las piezas pensadas para perdurar en la memoria.