En un evento, no todo tiene que ser grande para ser importante. Muchas veces son los pequeños detalles los que marcan la diferencia y construyen el recuerdo. El grabado a mano es uno de ellos.
En Trantán trabajamos el grabado como una forma de personalización artesanal que aporta carácter, intención y coherencia visual a distintos productos para eventos. Cada pieza se graba a mano, una a una, respetando el material y el diseño, y convirtiendo un objeto funcional en algo especial.
El grabado a mano encaja especialmente bien en eventos corporativos, presentaciones de marca y celebraciones empresariales, donde el objetivo no es solo regalar un objeto, sino transmitir valores: cuidado por el detalle, tiempo, autenticidad y calidad.
Aplicamos esta técnica en distintos soportes según el tipo de evento y el uso que vaya a tener cada pieza: regalos corporativos, detalles para invitados, elementos conmemorativos o piezas que forman parte del propio espacio. Siempre partimos de la identidad visual de la marca para que el resultado sea coherente y natural, sin estridencias.
Lo que más nos gusta del grabado a mano es que no busca llamar la atención de forma inmediata. Es un detalle que se descubre, que se toca y que se guarda. Un gesto silencioso que comunica sin necesidad de palabras.
En un contexto cada vez más rápido y estandarizado, apostar por procesos artesanales es también una forma de diferenciarse. De crear experiencias más humanas, más cercanas y, sobre todo, más memorables.
Cada proyecto plantea preguntas distintas: qué grabar, dónde, cómo y para quién. Las respuestas nunca son iguales, y eso es parte de lo que hace especial cada pieza.





