El pasado septiembre tuvimos la suerte de formar parte de un evento muy especial: la presentación de Fuze Tea, la nueva bebida de Coca-Cola en España. Una marca fresca, colorida y llena de energía que encajaba a la perfección con nuestra forma de trabajar: transmitir emociones y momentos únicos a través de la acuarela.
Una experiencia artística en vivo
Durante el evento, montamos nuestro espacio creativo y, pincel en mano, comenzamos a retratar en acuarela a los asistentes mientras disfrutaban de la bebida. Nuestro trabajo tuvo un efecto muy sorprendente para los asistentes ya que empezamos la presentación completamente ocultos y en el momento de presentar la bebida, aparecimos nosotras detrás del telón para llenar de color el evento.

Cada trazo era espontáneo, cada tono de verde o amarillo era un reflejo perfecto de la marca, logrando así que cada persona se llevara consigo no solo un recuerdo, sino una obra artística hecha a medida.
Las láminas se fueron llenando de sonrisas, de gestos naturales y de la esencia del momento. No había dos iguales: cada acuarela era tan única como la persona retratada.
El arte como experiencia de marca
Para Fuze Tea, fue una manera diferente y memorable de presentar su producto. El arte en vivo convirtió la degustación en un momento interactivo, en el que los invitados no sólo probaban una bebida, sino que también se convertían en protagonistas de una pieza artística.
Esta fusión entre creatividad y branding hizo que el evento ganara una dimensión especial: los asistentes no solo recordarán el sabor de Fuze Tea, sino también la emoción de verse plasmados en acuarela, con un estilo fresco, natural y artesanal.
Así lo vivimos nosotros
Para nuestro equipo fue un auténtico placer poner color al lanzamiento de una marca internacional y comprobar, una vez más, cómo la acuarela en directo conecta con las personas de una manera única. El ambiente era vibrante, lleno de risas, conversaciones y pinceladas que fluían casi al mismo ritmo que la música y la energía del evento.

Un recuerdo imborrable
Si algo nos encanta de este tipo de intervenciones es ver cómo los invitados reciben su retrato con sorpresa e ilusión. Guardan su lámina como un recuerdo especial de ese día, y para nosotros no hay mayor recompensa que ver sonreír a alguien al reconocerse en un dibujo hecho en el mismo instante.
